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¿Por qué el GHK-Cu es azul?

La química detrás de uno de los péptidos más reconocibles de la estética profesional

Hay activos que se reconocen por su nombre, otros por su mecanismo de acción. El GHK-Cu tiene
además una característica difícil de ignorar: su particular color azul.

Pero esa tonalidad no responde a una decisión estética ni a la incorporación de un colorante. Está
relacionada con la propia química del complejo.

El GHK es un tripéptido formado por tres aminoácidos: glicina, histidina y lisina. Su estructura
posee afinidad por el cobre y, al coordinarse con el ion Cu²⁺, da origen al complejo conocido como
GHK-Cu.

CUANDO LA QUÍMICA SE HACE VISIBLE

La unión entre el péptido y el cobre modifica la manera en que el complejo interactúa con la luz
visible. Como resultado de esa coordinación molecular aparece su característica coloración azul.
El azul del GHK-Cu es, entonces, una manifestación visible de la interacción entre el tripéptido y el
cobre. Una identidad molecular que permite reconocer a este complejo incluso antes de hablar
de su acción sobre la piel.

MÁS ALLÁ DEL COLOR: REMODELACIÓN DEL SOSTÉN CUTÁNEO

El verdadero interés del GHK-Cu en estética profesional está en su incorporación a protocolos
orientados a acompañar los procesos de remodelación y reestructuración dérmica, especialmente
cuando comienzan a manifestarse cambios en la firmeza, densidad y calidad del sostén cutáneo.
En CARTHAGE GHK-Cu PRO · Complejo Reestructurante, el GHK-Cu se incorpora al 1%, en sinergia
con Algisium® 5% y Ácido Hialurónico 0,5%, en una fórmula desarrollada para el abordaje
profesional de la matriz extracelular y el sostén de la piel.

Detrás de ese azul intenso que inmediatamente llama la atención hay mucho más que un color:
hay química, biotecnología y una nueva mirada sobre la remodelación tisular.

GHK-Cu PRO · Complejo Reestructurante
CARTHAGE · Ciencia que transforma.